Frase inspiradora: <<Cuestiónalo todo. Enséñale a tus semejantes sobre las diferencias. Es el único modo de conocer la verdad>>.
Hoy, saludo desde mi corazón a los vivos y a los desencarnados, los ya muertos: Namaste. A los que han muerto, mueren y morirán a manos de los tiranos a causa de su sed y hambre voraz por acumular plata y oro; a los que luchan por una buena causa de su sed y hambre de justicia y libertad. Oremos: Gracias, Señor, por todos tus dones. Por concedernos el alimento necesario y las cosas de uso diario.
Señor, no permitas que las posesiones materiales nos separen de ti, el Bien Supremo. Señor, abre nuestros corazones a Tu amor, que nos muestra a través de la cercanía de nuestros hermanos y hermanas y la belleza de Tu Creación. Libéranos del apego a las cosas que poseemos y permítenos compartir con los que tienen menos que nosotros. Extiende tu manto de luz sobre tus criaturas: Paz y Amor.
Enséñanos a contentarnos con lo necesario. Protégenos de la codicia, la avaricia y el despilfarro. Qué nuestras elecciones diarias sirvan para lograr la justicia en el mundo, y no la explotación del planeta y de sus pobres. Señor, en nombre de Jesucristo te pedimos, la sabiduría necesaria, los corazones sensibles y la virtud de la moderación para que cuando compremos bienes nos guiemos no solo por nuestro propio beneficio, sino por la preocupación por el bien común, los Derechos de los Trabajadores, el buen trato a los animales y el cuidado del Medio Ambiente. Señor, ayúdanos a recordar siempre que Tú eres nuestro mayor Bien, y que todo lo que tenemos aquí y en el más allá te lo debemos a Ti. Gracias, gracias, lo agradezco de todo corazón, Padrenuestro del cielo, gracias. Amén
Por todo el mundo, la gente se enfrenta a problemas que les causan mucha tristeza, ansiedad y dolor. Si miramos a nuestro alrededor, algunos, las personas, quizás esté sufriendo por culpa de una enfermedad o por la muerte de alguien muy querido, y puede que se pregunte si algún día mejorarán las cosas. La Biblia da una respuesta que nos tranquiliza. ¿Qué esperanza da la Biblia? La Biblia explica por qué hay tantos problemas en el mundo. Y, además, nos da la buena noticia de que estos problemas son temporales y pronto desaparecerán.
Las promesas de la Biblia pueden darle a usted <<¡un futuro de esperanza!>> (lea Jeremías 29:11, 12). Esas promesas nos ayudan ahora a sobrellevar los problemas y a tener una actitud positiva. También nos dan la seguridad de que podremos ser felices para siempre. La Biblia habla de un futuro en el que <<la muerte ya no existirá, ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor>> (lea Apocalipsis 21:4). Dejarán de existir los problemas que tanto nos hacen sufrir, como la pobreza, las injusticias, las enfermedades y la muerte. La Biblia promete que la humanidad podrá disfrutar de la vida para siempre en la Tierra convertida en un paraíso.
Mucha gente tiene la esperanza de que las cosas mejorarán, pero no tienen la seguridad de que eso realmente vaya a pasar. Con la Biblia no sucede esto. Podemos llegar a confiar en sus promesas si examinamos <<con cuidado las Escrituras>>, es decir, si estudiamos la Biblia (Hechos 17:11). Esto le ayudará a decidir por usted mismo si puede creer en lo que ella dice sobre el futuro de la Humanidad.
El historiador Richard Hofstadter, en su ensayo El Estilo Paranoico en la Política Americana, argumenta que muchos de sus colegas <<imaginan muy a menudo la existencia de una vasta o gigantesca conspiración como la fuerza motivadora de fondo en los acontecimientos históricos. ¡La realidad es que la historia misma es una conspiración>>. Durante muchos años, la teoría de la conspiración ha sido sistemáticamente despreciada por gran parte de los historiadores norteamericanos de cierta relevancia y, desde luego, por la práctica totalidad de los europeos.
Para estas mentes analíticas y eruditas, la existencia de uno o varios grupos de seres humanos empeñados en trabajar en la sombra, durante largos períodos de tiempo y siguiendo planes cuidadosamente trazados, para hacerse con el poder es poco menos que un argumento de una novela fantástica o de una serie televisiva de entretenimiento. Por supuesto, la primera labor de cualquier conspiración es convencer al resto de la sociedad de que no existe conspiración alguna.
El caso es que, con su actitud, contagiaron a la mayoría de la sociedad persuadiéndola de que los villanos de película que pretenden convertirse en una especie de reyes del planeta (sin explicar nunca para qué) eran siempre fruto de la imaginación de guionistas y escritores. Conspiración no es una palabra políticamente correcta, sobre todo en España, donde hasta hace poco se asociaba a la coletilla judeomasónica, tan utilizada durante el franquismo.
Sin embargo, los brutales atentados del 11 de septiembre de 2001 y del 11 de marzo de 2004 han conmovido muchas conciencias, porque, pese a las investigaciones políticas, judiciales y periodísticas, quedan demasiados puntos oscuros.
Los ciudadanos de todo el mundo han podido comprobar que las redes conspiratorias son mucho más sucias, complejas e inquietantes de lo que creían. Y que al frente de las mismas no hay un Señor del Mal, tirando de todos los hilos, sino que las responsabilidades se difuminan, se pierden, se deshacen en una maraña de datos y apuntes contradictorios que parece sugerir la existencia de grupos más o menos amplios de conjurados. (Detrás está el Diablo Lucifer, ese es el Señor del Mal que odia a la Humanidad desde el Origen, un odio, unos celos a Adán, lo tiene loco desde hace miles de siglos...)
Dice la leyenda que grande fue la sabiduría del rey Salomón, pero más grande la de ciertos maestros cuyos nombres ignoran los mortales. Uno de ellos fue Hiram Abiff, el arquitecto del templo sagrado que mandó construir el propio Salomón en Jerusalén. Gérard de Nerval, el autor francés y francmasón del siglo XIX, relató su historia con singular belleza. Comoquiera que la obra requería un auténtico enjambre de obreros, Hiram los organizó como un ejército, instituyendo una jerarquía de tres grados: aprendiz, compañero y maestro. Cada uno de ellos tenía sus propias funciones y su reompensa económica, y disponía de una serie de palabras, signos y toques para reconocer a los de su mismo grado.
La única forma de subir de categoría era mediante la demostración del mérito personal. Tres compañeros, irritados por no haber sido todavía promovidos a maestros, decidieron confabularse para conseguir la palabra exacta que permitía acceder al salario del grado superior. Se escondieron dentro de las obras y esperaron a que terminara la jornada y todos los obreros se retiraran.
De acuerdo con su costumbre, Hiram recorría cada noche la obra para comprobar si se cumplían sus previsiones. Cuando iba a salir por la puerta del Mediodía se encontró con unos conjurados, que le amenazó con golpearlo si no le revelaba de inmediato la palabra secreta. El arquitecto se negó y le reprochó su actitud, por lo que el frustrado compañero le dio un golpe en la cabeza. Herido, Hiram corrió hacia la puerta de Septentrión, donde se encontró con el segundo conspirador, que repitió la exigencia.
Obtuvo la misma respuesta y también atacó a Hiram que, casi arrastrándose, aún tuvo fuerzas para intentar huir por la puerta de Oriente. Pero allí se agazapaba el tercero de los compañeros, que, al cosechar idéntico resultado que los anteriores, propinó el golpe mortal a Hiram. Al darse cuenta de lo que habían hecho, los tres asesinos recogieron el cadáver, lo trasladaron a las montañas cercanas y allí lo enterraron. Para reconocer el lugar, cortaron una rama de acacia y la plantaron sobre la tumba improvisada.
Cuando Salomón descubrió que Hiram había desaparecido y nadie sabía de él, mandó a nueve maestros en su busca. Tras diversas peripecias, tres de ellos llegaron junto a la rama de la acacia, donde se pararon a descansar. Uno se apoyó en ella pensando que era lo bastante sólida para sujetarle; sin embargo, la rama cedió bajo su peso, y se fijaron en que el terreno había sido removido recientemente. Los tres maestros escarbaron y desenterraron el cuerpo de Hiram.
Tras llorar su pérdida, decidieron llevar el cadáver ante Salomón, pero al intentar levantarlo comprobaron cómo la carne se desprendía de los huesos. En el idioma que utilizaban, la expresión <<la carne deja al hueso>> se decía con una sola palabra, así que los tres maestros decidieron que, a partir de entonces, ésa sería la palabra de paso a su sagrado...
<<La mayor parte de los expertos en literatura asegura que, a pesar de la aparente variedad de argumentos manejados por el hombre en sus relatos, en realidad éstos pueden reducirse a uno solo: La eterna lucha del Bien contra el Mal... Se entiende el Bien como aquello que beneficia al protagonista, por más que éste sea un ladrón, un farsante o incluso un asesino, frente al Mal, que le perjudica. Se trata de una influencia evidente de la religión y la espiritualidad que durante miles de años dotó de sentido la vida de nuestros antepasados a través de diversas creencias. Con el triunfo de la razón en el siglo XVIII, la sociedad Occidental comenzó un proceso de progresiva laicización, que poco a poco ha ido despojando a millones de personas de todo interés más allá de la ganancia económica y el incremento de las comodidades materiales.
Sin embargo, en la actualidad, es en los países más desarrollados donde paradójicamente se producen mayor número de suicidios y enfermedades mentales con cuadros depresivos. La inversión en solidaridad (a través de las ONG) o en superstición (presuntos brujos y astrólogos) ha intentado llenar el hueco dejado por esa carencia de religiosidad. Estudiosos modernos como René Guenon o Julius Evola coinciden con autores de la antigüedad griega y egipcia a la hora de afirmar en sus escritos que existe una guerra secreta entre la Tradición y la Antitradición desde el principio de los tiempos, lo que en el fondo no es más que otra faceta del enfrentamiento entre el Bien y el Mal.
Esa guerra es, en su opinión, el verdadero motor de los acontecimientos, y acaba dotando de sentido a cualquier época o personaje de la historia si somos capaces de superar los prejuicios, ir más allá de las explicaciones convencionales y sacar a la luz el tenue rastro que da sentido a diferentes sucesos en apariencia sin conexión.
La Tradición abarca una serie de verdades de origen no humano reveladas a los iniciados, hombres y mujeres más desarrollados espiritualmente que el resto de la humanidad, que se agrupan en pequeñas sociedades discretas. Su misión consiste en guardar y transmitir esas verdades, además de ponerlas en práctica en beneficio de todos los seres humanos. Esos iniciados disponen de capacidades desconocidas para las personas corrientes, aunque viven en el anonimato porque no buscan honores materiales ni tienen interés en mostrar su identidad en público. Su poder es espiritual y su reino, ciertamente, <<no es de este mundo>>.
La Antitradición utiliza las mismas verdades, pero, en lugar de respetarlas tal y como son, las prostituye para aprovecharse de ellas y aplicarlas en exclusivo beneficio de los miembros de sus propias sociedades secretas. Éstos tienen como objetivo principal la acumulación de riquezas y bienes, el reconocimiento social y la práctica del poder personal sobre los demás. Para ello no dudan en manipular, explotar, traicionar e incluso sacrificar a los demás seres humanos en su afán por alcanzar y mantenerse en la cúspide de la hegemonía mundial... Los socios de Lucifer, son aliados de los lacayos de Satanás, obedientes, cumplen el Testamento de Satanás.
El Libro del Capital "escrito por Karl Marx , el profeta del Diablo"; ¡Marx contra Cristo!; el Libro Los Protocolos, a este se le conoce como el Testamento de Satanás. Las metas planteadas por los Illuminati en su camino hacia la conquista del mundo, se parecen mucho a las fijadas por Karl Marx, si es que no son las mismas. Donde la sociedad secreta pedía la abolición de la monarquía y de cualquier tipo de gobierno organizado según el Antiguo Régimen, el filósofo hablaba del poder de las masas, representadas en un Estado carente de reyes o líderes unipersonales y en el que no existieran las clases sociales. Donde la primera especulaba con la abolición de la propiedad privada y los derechos de herencia, el segundo exigía lo mismo. Donde se había planteado la destrucción del concepto del patriotismo de las naciones, ahora se impulsaba exactamente eso sustituyéndolo por un difuso sentimiento de internacionalismo, posteriormente mutado en la idea de globalización.
Donde los Illuminati querían la eliminación del concepto de familia tradicional y la prohibición de cualquier religión, se postulaba el amor libre y el ateísmo puro y duro para terminar con <<el opio del pueblo>> ¿Escribió Marx El Capital y El Manifiesto Comunista bajo el influjo de los Illuminati? Marx era un ser muy astuto que vivió como un rey, devorando vidas, porque su obra ha matado a millones de seres humanos, aún siguen millones de personas esclavos del sistema comunista, ese es el anhelo de los socios de Lucifer, hacer a los hombres esclavos suyos. Para eso, los conducen a la ignorancia.
<<La chispa que desató la revolución de las colonias británicas fue el incidente de la Fiesta del Té. En diciembre de 1773, el gobierno del rey Jorge III de Inglaterra aplicó un impuesto a todo el té importado por las colonias, en una nueva vuelta de tuerca a una política fiscal que los norteamericanos consideraban completamente desproporcionada. Las protestas contra la metrópoli se generalizaron hasta el punto de que varias docenas de colonos disfrazados de indios aprovecharon la noche para abordar tres barcos que acaban de llegar al puerto de Boston cargados con la preciosa mercancía, y arrojaron todos los fardos al agua.
Las autoridades locales culparon a los masones de haber provocado el incidente, y lo cierto es que unos cuantos formaban parte del grupo de abordaje. La taberna Green Dragon, próxima a los muelles de Boston, era el escenario de las reuniones habituales de la logia de Saint AndreW's, pero la escas asistencia en la noche de los sucesos aconsejó posponer la reunión. La sala fue utilizada entonces por una extraña organización llamada los Hijos de la Libertad, cuyos miembros, algunos de ellos masones militantes, fueron los que se disfrazaron de indios y procedieron a la acción.>> Lo cual dió comienzo a la cacería más siniestra de la historia, un holocausto, jamás mencionado en ningún libro de historia; no pararon hasta aniquilar a todas las tribus de Norte América. Proyecto de tres guerras mundiales. Y, todo fue para Matar a Dios. Cristo contra Lucifer. Para salvar el mundo, solo hay que cambiar, compartir los recursos. ¡Trabajar para hacer florecer todos los desiertos! Y, cerrar todas las fábricas de armas. ¿Por qué esta guerra? Se la llama, la madre de todas las guerras, destruirán todas las ciudades y... para qué
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Quieren destruir todos los edificios históricos, borrar, toda las huellas de las iglesias de Jesucristo. Lucifer contra el Nuevo Adán, ¡Jesús de Nazaret! ¡Abrid las puertas del corazón a Jesucristo! Amén.
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