Lucila es una mujer española, nacida en un barrio privilegiado de la capital de España: Madrid. Su formación académica le hace tener un curriculum Vitae bastante extenso: Licenciada en arquitectura, conoce a la perfección siete idiomas, hizo muchos estudios, Metafísica; cursos de Astrología, terapias de regresión a vidas anteriores, Shiatsu y varios métodos de sanación de la Medicina Tradicional de China y Japón. Lucila estudia la esencia del Tao.
Al practicar Tao, se revelan las cosas que no se suelen entender tan fácilmente en el mundo espiritual. Un fragmento de un poema muy famoso en China dice: <<Si hay afinidad aunque dos personas estén separadas por miles de kilómetros se encontrarán, si no hay afinidad aunque estén frente a frente no se reconocerán>>. Nos podemos encontrar porque ya tenemos afinidad a través de esta frase podemos darnos cuenta que recibir Tao no es fácil, se debe poseer un cúmulo de vidas de buena afinidad con los Budas.
Buda Chi Kong dijo: <<La vida de una persona siempre incluye tanto momentos amargos como momentos de felicidad. Estos dos se intercambian y manifiestan su presencia a través de toda la vida>>. Esto quiere decir que también las dificultades son necesarias para nuestro crecimiento, ayudan a entendernos, dominar la mente y seguir adelante, tomando siempre en cuenta, que hasta en las dificultades está la misericordia divina ayudándonos. Tomar este conocimiento ya es sabiduría, ya que los problemas también tienen que obedecer a una ley natural (Lo no permanente) todo cambia, todo transmuta, todo se modifica, nada permanece estático.
Logrando entender las leyes universales y enfocándonos en dos aspectos importantes como son <<La inmutabilidad y la Sabiduría>> podemos andar pasos hacia el despertar de la iluminación, la verdadera felicidad. Esto requiere una atención consciente en esos dos aspectos. <<Inmutabilidad: Es el dominio y control de la mente. Sabiduría: Es la comprensión de las leyes naturales>>.
Sabido es que para ocultar un secreto no hay mejor medio que sepultarlo bajo un alud de información banal. Maestros en el arte de la ocultación, los escribas bíblicos son los que aportan mayor información sobre los Ángeles pero, al mismo tiempo, destacando la trascendencia de la Columna de Fuego de la historia de Moisés y pasando de puntillas en el tema candente de la Serpiente de Bronce, omiten, ya en tiempos de los Macabeos, cualquier referencia a las ricas tradiciones angélicas que, emanadas de la naciente tradición gnóstica alejandrina, ofitas y terapeutas populizarían.
Moisés hace de Dios un ser trino en el cual, una de sus personificaciones, la de Dios de Amor, es precisamente la faceta de la Trinidad Divina que reflejan los Ángeles. Pero este rasgo nos sitúa de nuevo en la contradicción y al mismo tiempo en la coincidencia del ángel respecto a Dios. Lo mismo que el Eterno podría ser considerado andrógino a partir de la etimología de su nombre Jehová, los ángeles, sin duda a su vez también andróginos, al reflejar ese aspecto divino de la Trinidad que es el Amor, lo hacen reflejando no una faceta unitaria sino dando la impresión de que tal reflejo, dividido en tres haces, devuelve hacia el hombre la luz del Ser, la luz del Conocimiento y la luz de la Alegría: Los tres atributos de Dios en el pensamiento hindú.
Y el conocimiento, más allá de la mera acepción bíblica de unión sexual, supone -en la mayoría de los casos gracias a la mediación angélica- la perfección espiritual de la divinidad. Un conocimiento que, como fruto de una dualidad sexual primigenia, sólo reaparece en el relato bíblico de tarde en tarde, siempre negativamente, tal como sucede en Esther, que es la duplicidad de la babilónica Istar y de su amante Marduk (que en el Génesis es el reflejo de Adonis-Adonais, es decir, del mismo Dios), o como reaparece, ya del todo difuminada su aura pagana, bajo la figura del maléfico Astharot, el diablo hembra. Diablo hembra o ángel caído que en su manifestación aparece siempre bajo un color dual, el rojo y el verde, es decir, bajo los emblemas del rubí o de la esmeralda, reflejos siempre, como muestra el paradigma Lucifer, del conocimiento.
Verde es también el color de la serpiente y, pese a la específica malignidad que adquiere en el Génesis, Moisés no tiene empacho alguno de adoptar el emblema zoomorfo del dios Luz y hacer de la Serpiente su signo distintivo. El que Jehová hubiera expulsado a la primera pareja humana del Edén por haber sucumbido a la tentación de la Serpiente, no parece impresionar al profeta. ¿Por qué, pues el propio Moisés escribe en el Génesis que <<la Serpiente morderá a la mujer en el calcañar y ella le aplastará la cabeza>>?
Asociada permanentemente a la mujer, la Serpiente muestra su ambivalencia en toda circunstancia...
-Lucila, ha visto ante sus ojos al hombre que cambiaría su vida por completo. Acaba de entrar por la puerta del bar la Perla de Jade, Gastón. Un joven francés, de apenas cincuenta años; lleva una pequeña coleta, lleva recogidos sus abundantes cabellos con una cinta de seda negra. Gastón tiene los aires de un príncipe del Romanticismo, alto, esbelto, moreno de piel y de cabellos, lleva una barba incipiente, dónde platean algunas canas. Sus ojos, miel, son bellos, muy iluminados, se encandilan cuando conecta con los ojos de Lucila. Gastón en tres pasos llega a la mesa donde está sentada Lucila y su amiga Andrea; le toma una mano a ambas, se arrodilla besando ambas manos, se levanta de un brinco, se pone una mano en la espalda inclinándose delante de las mujeres, se presenta: Soy un curalotodo, un médico del agua, mi nombre es Gaston y soy de nacionalidad global, un hombre multicultural, nacido en Francia bajo el signo de Aries. -Lucila, lo invita a la mesa, él acepta encantado, tomando la palabra dice:
-Bajo el signo de Aries, los fieles de Tauro eran sólo unos <<vulgares idólatras>>. -Si, en el desierto, algunos aventureros, durante el viaje de Moisés al Sinaí, esculpieron un becerro de oro, fue porque en aquella <<multitud mezclada>> había de todo, incluso adoradores desfasados del buey Apis. Quizá no había demasiado oro para un buey. Y entonces hicieron un becerro. -Exacto. Siento, que estoy ante dos seres muy iluminados. 2.161 años y 243 días se deslizan como un sueño. Los jóvenes se hacen viejos. Se pasa a Piscis. Hay unos nuevos cielos y una nueva Tierra. Cristo y sus pescadores transformaron el Occidente. En las catacumbas de Roma se ve a menudo el signo de los peces trazado por los primeros cristianos.
Henos aquí en el umbral de la Era del Acuario. Y habrá nuevos cielos y nueva Tierra. En el momento en que cambia el signo (nos dice una vieja leyenda), se abre la puerta entre las galaxias. Hay mezcla de hálitos. Entonces, y sólo entonces, un secreto -inmediatamente olvidado- se apodera del corazón. Las viejas leyendas permiten a veces el estallido de jóvenes verdades. -Lucila dice: Ya hace mucho tiempo que conocemos el simbolismo del Acuario. El Acuario aéreo es propio del Espíritu Santo. El Acuario es el maestro de las relaciones interenergéticas del Universo. ¿Se puede pasar sin tragedias desde lo espeso y pesado a lo más ligero? ¿No es el sentido de la ascesis y de la transnmutación?
-¡Cómo comprendo que Monsieur Belline se siente tentado por la imposible aventura! Y, sin embargo. ¿Se puede imaginar un profeta egipcio del año 2.000 a. de J. C. concibiendo la sociedad industrial de nuestro siglo XX y XXI? Gastón, ¿cómo un hombre de hoy puede representarse lo que va a pasar en los próximos milenios?
- Que nadie se llame a engaño. Las reservas que formuló a propósito de los Apocalipsis de Monsieur Belline, las multiplico por diez cuando se trata de esas sabias futurologias elaboradas por esos señores muy serios que se llaman economistas distinguidos. Los futurólogos son ignorantes que se ignoran. El vidente, que no pretende el rigor de los técnicos, cede al menos su lugar a la ensoñación.
El Apocalipsis es nuestra parte de poesía. Una poesía que permite distanciarse. <<Distanciarse, la cosa más rara en nuestra civilización de comadres apretujadas>>. Y al distanciarse es como se encuentra. La Ciencia tiene también sus miopes. Poco antes de que la manzana cayera sobre la cabeza de Newton, un autor serio escribía: <<Los marinos bretones son tan presuntuosos, que creen que la Luna influye sobre las mareas>>.
La ciencia se halla también llena de esperanza. No está lejos el día de que matemáticos y profetas se den la mano. <<¡La Era del Acuario está aquí!>> Respecto a la videncia en el tiempo, yo la compararía con una experiencia automatizada, como la sacudida eléctrica de los ratones blancos, inventada por Remy Chauvin. Mientras no se encuentre un medio de eliminar toda interferencia del pensamiento del sujeto con la predicción del vidente, el maliciosos buscará una víctima propiciatoria. ¿Sugestión, deseo rechazado o bovarismo?
Sacha Guitry acuñó una voz que describe a maravilla el motivo de este mecanismo de ilusión. <<Cuando un artista hace el retrato de una mujer, el modelo deja de ser él mismo? Su realidad viviente se retira de él, fascinada por el espejo del conocimiento y fijada en la inmovilidad de la máscara. Así, con esta inestabilidad del yo, que cambia su propia realidad a causa de las concepciones que se forma de ello, se llega al punto mediante el cual un velo es sustituido en la desnudez de Isis por cualquier otro velo quitado de la misma, y en su rostro una nueva máscara suplantada a cualquier otra máscara arrancada del mismo.
-Lucila se inquieta mucho, balbuceando, insegura pregunta a Gastón. -Estos velos, estas máscaras, ¿no forman parte de Isis? Todo buen vidente quiere convertirse en profeta. A una cierta profundidad de meditación, ¡cuán difícil resulta resistir a los Apocalipsis que nos tientan! Tengo ciertas dificultades para concentrarme, para seguir los escondrijos de lo Inconogcible. En la medida en que rebasa los límites tiempo-espacio, todo buen vidente se sitúa, en cierta forma, al otro lado de las cosas. Abandona sus propios anhelos, para identificarse con el Uno. ¿Y qué es esta identificación sino la fuerza del amor, lo puro del amor todo lo puede?
-Lucila, el amor es ese incendio cósmico a cuyo resplandor se ven, finalmente, las cosas tal como son. -Andrea se levantó de la mesa fría cómo una piedra, su cara era una sombra oscura, era larga y fea. El dedo índice con el que deslizaba la pantalla de su teléfono móvil se paró a medio camino. Se lo acercó a Lucila. -Demasiado cerca no puedo leer. Jajajajajajajajajajaja, no tengo aquí las gafas, lee tú, ¿que dice?- Andrea, devolvió el índice a la pantalla táctil de su smartphone y siguió pasando textos. Camisa remangada a la altura del pecho y ombligo perforado con estrella colgante. Gastón se quitó sus lentes y se la pasó a Lucila. Le costo trabajo aceptar, pero se puso a leer el texto que Andrea le había mostrado en su teléfono móvil. -
<<Hemos olvidado lo que fuimos y apenas sabemos lo que somos. Creemos que empiezan ahora nuevos acontecimientos, cuando, en realidad, hace ya mucho que empezaron. El poema de la vida se desliza entre muchos versos; pero, aunque pocas veces los hombres se den cuenta, llega a terminar con la muerte, para volver más tarde a entonarse el canto. Los impulsos y las diposiciones de ánimo retornan con frecuencia: el llanto y el miedo del niño, la esperanza que arde en el corazón del hombre, la duda, el arrobamiento y la lágrima. Antes de que mis ojos de niño hubiesen saludado al nuevo día luminoso en que la primera mañana de maravilla descorrió el velo que cubría el mundo mío, cerníanse sobre mi cerebro las alas misteriosas de extrañas tinieblas: la ignorancia de la alegría o el dolor que trae cada noche repetida. A menudo mis sentimientos me sobresaltan cual si fueran huellas en la arena desierta, como si hubiese oído ya antes su paso espectral en los ámbitos de mi corazón. Por eso cuando te miro en los ojos enamorados, me asaltan extraños recuerdos, y me creo que te he querido hace miles de años en alguna parte, quizás en el Paraíso>>. Estancias Thomas W. Parsons- Estamos hechos de la materia de los sueños.
-Silencio, y así toman las banderas y las pancartas. Las dos mujeres y el hombre salen del bar, y siguen a las columnas de personas que van en dirección a una plaza, dónde un famoso orador, un político de gran prestigió les ofrece un mitin. Acuden personas de toda la Tierra, mujeres y hombres de toda condición, llegan con la ilusión de encontrar una solución a los problemas que sufre la gran mayoría el paro, la falta de medios económicos para cuidar la salud, alimentarse, vestirse, calentarse, ellos tienen puesta la esperanza en el líder carismático que se alza sobre la tarima puesta en el centro de la plaza. El hombre alza la voz diciendo:
-Yo se que soy inmortal. He retornado a la Tierra, para que sigan mis consejos. Las comunas ahorra viviendas, las cooperativas os dará buen trabajo. Estaréis libres. No tendrán que pagar impuestos. La tierra para el que la trabaja. Es tiempo de lucha. Debemos crear poder popular junto con todos los colectivos mundiales. Manteniendo la movilización, ya no pagarán impuestos ni IVA. Todos tendrán pan , techo y mucho trabajo . Todo será de todos.
-Una voz de mujer se oye, es Lucila que se alza sobre los hombros de Gastón, le dice al líder: -Falso profeta. Tu quieres implantar un estado esclavista, servil, y anarquista, donde los listos egoístas que gobienen se llenarán los bolsillos, se perderán todas las administraciones, será todo un caos y un desmadre. -La gente se desborda aplaudiendo a Lucila. De pronto explota un artefacto, el resplandor es tremendo y el ruido ensordecedor. Todos corren de un lado a otro el líder desde la tarima les indica un camino recto, que va al abismo. Los primeros en llegar miran la profundidad y la oscuridad del abismo, pero no pueden dar marcha atrás sus pies resbalan cayendo al abismo como si se tratara de una marabunta de hormigas negras, miles de millones de personas caen por el abismo, en pocos minutos.
Lucila, corre, hacia una calle alumbrada por dos hileras de farolas. La calle tiene una pendiente, una cuesta que da a una gran plaza. La Gran Plaza de San Marcos. La gente corre detrás de Lucila, ella vuelve la cabeza y ve que detrás de ella van varias columnas de personas corriendo hacia arriba; también ve como miles de personas van resbalando hacia el abismo. Las palabras del líder resonaban en sus oídos: -Este nuevo gobierno tendrá vuestros estómagos agradecidos, y por otro lado ya no habrá caciques. Los trabajadores y trabajadoras tenemos que rebelarnos, estas maldades deben acabar.
-Lucila, cree en la transformación de la sociedad, primero iluminarse, cumplir con las leyes de Dios, de la Naturaleza y de los Hombres. Respetar al de abajo y más al de Arriba porque es el que crea la riqueza. Beneficencia y caridad no es igualdad. Tendremos que compartir todos los recursos, no se consentirá que unos pocos acaparen. Se oye una voz desde el Cielo. ¡Yo. Yo Soy Dios y soy yo quien baja a la Tierra! Los Ángeles se llevan a los espíritus inmundos. Y fin por hoy mañana viene el meollo del cuento. Si así Dios lo quiere. Viva España. Viva La Constitución y Vivan Los Reyes. Y, fuera ejércitos de mar, de aire, de infantería y ya van desapareciendo los de caballería. Jardineros, todos los soldados.
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